Colaboración entre los detectives y los abogados

Colaboración entre los detectives y los abogados

La colaboración entre abogados y detectives es tan necesaria como exitosa, es muy conveniente tanto a la hora de concretar los hechos que se necesitan investigar, como a la hora de hacer valer en juicio la irrefutabilidad de la prueba del informe del detective aportado. Ambos forman un tándem perfecto de gran valor a la hora de dar claridad testimonial en juicio, al contenido del informe, desgranando todos los contenidos de forma que lleve al juzgador al pleno convencimiento de la veracidad del testimonio.

El letrado, al hacer uso de los servicios del investigador privado puede conseguir pruebas válidas para presentar en juicio, son pruebas que en la mayoría de los casos, no podría obtener por otros medios, por lo que el recurrir a esta forma legal adverar la prueba del derecho, conduce al éxito de la demanda o a la oposición a la misma.

La interactuación de estos dos profesionales en un mismo asunto, multiplica las posibilidades de éxito del cliente, puesto que a la pericia de la correcta aplicación del derecho, se une la prueba irrefutable del contenido del mismo. La relación de ambos profesionales se retroalimenta, dado que el éxito conjunto, permite arrogar un prestigio profesional a ambos, porque que duda cabe que trabajar con despachos de abogados de referencia, otorga aún más prestigio a la bella profesión de detective privado.

El binomio ante su señoría quedaría así:

  • El jurista pone en valor la aplicación del derecho.

  • El detective pone la práctica: las pruebas que avalan el derecho esgrimido por el abogado.

Juntos son una fuente infinita de la mejor solución de un problema.

Beneficios para el abogado al apoyarse en un detective

El detective privado es el procedimiento legal y más eficaz para obtener la prueba que avale los argumentos jurídicos planteados por el abogado. Un informe bien documentado supone además elementos fundamentales en los que sustentar el discurso en defensa del cliente. Yendo más allá, el propio detective podrá ratificar personalmente esta información en sede judicial en el caso de ser requerido para ello, dando aún más veracidad a sus declaraciones escritas, aclarando o profundizando en aquellos aspectos de la investigación que sean necesario, aportando con su exposición oral, aún mas credibilidad al informe escrito.

Normativa acreditativa del detective como recabador de pruebas

El detective privado está legitimado y autorizado por el Ministerio del Interior para desarrollar su labor y se rige entre otras por la Ley 5/2014, de 4 de abril, de Seguridad Privada.

La Ley de Seguridad Privada lo habilita al desarrollo de su trabajo, a recabar pruebas objetivas mediante la captura de imágenes, vídeos, testimonios, el análisis de documentos y muchas otras acciones de indagación pormenorizada para la obtención de pruebas amparadas por la ley. Siempre en el ámbito privado o semiprivado y respecto de asuntos promovidos por un tercero contratante que en este caso es a su vez cliente del abogado que hace de nexo entre su defendido y el investigador.

Por ello es una unión de apoyo total, con el plus de credibilidad de que las pruebas obtenidas por el detective privado son absolutamente objetivas y basadas en lo que ve.

El artículo 265 de la Ley de Enjuiciamiento Civil expresamente equipara el informe de un detective privado habilitado a prueba testifical en juicio. Es por ello que su resultado puede ser presentado en juicio y es válido por sí mismo, a pesar de que como decíamos, también puede ser ratificado por el propio detective si se estima necesario.

En qué casos puede un abogado necesitar a un investigador privado habilitado

Los asuntos más comunes son:

Como puede apreciarse, estos responden tanto a la esfera particular como empresarial.

Esta cooperación entre abogado y detective es crucial para esclarecer hechos de forma tangible, objetivo y contrastada, y por ello junto son un binomio ideal.

 

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