Mi expareja no se queda con los niños cuando le toca la custodia

Es común en nuestra profesión de detectives privados, que se acerquen clientes para comentarnos cómo deducen de los comentarios de sus hijos (en referencia al tiempo de estancia con el otro progenitor en el régimen de visitas o custodia) que éste no les dedica el tiempo necesario. Más allá de “cumplir con el papel” de la recogida del menor en los días y horarios establecidos, no se produce una atención personal, derivando la misma a familiares o conocidos, principalmente dejándolos a cargo de los abuelos.

Mis hijos se quedan con sus abuelos (u otros familiares) cuando le tocan a mi expareja

Las excusas son variopintas: desde una saturación laboral incierta, hasta pasar un rato con amigos, aficiones, prácticas deportivas, o incluso dedicar ese tiempo a una nueva pareja o a nuevos hijos más pequeños.

Tengamos en cuenta que no se trata de hechos puntuales por circunstancias sobrevenidas, estamos refiriéndonos a casos en los que la reiteración es clave, provocando un perjuicio en los menores implicados que nada de culpa tienen. En cualquiera de los casos siempre puede existir un familiar o cualquier otro cuidador al que se deja con los niños. No se trata de estar permanentemente con ellos, si no de pasar tiempo con ellos y compartir sus necesidades afectivas, sociales y educacionales.

Como comprobaremos a continuación, una reciente sentencia de la Audiencia Provincial de La Coruña destaca la importancia de no delegar las funciones parentales a los abuelos durante el periodo de estancia establecido en el régimen de custodia.

La pregunta clave que abordaremos es si uno de los progenitores puede perderla al dejar a su hijo bajo el cuidado exclusivo de los abuelos y cómo podemos ayudarte desde esta agencia de detectives a demostrar que este hecho se está produciendo, de cara a probarlo ante un juez.

El caso de menores a debate:

La referida sentencia, fechada el 7 de febrero de 2019, arroja luz sobre esta cuestión al afirmar que las funciones parentales son de cumplimiento obligatorio para el progenitor y no pueden eximirse de ellas simplemente justificando que el menor está bien atendido por los abuelos.

El fallo otorga la custodia exclusiva a la madre, quien argumentó que su exmarido dejaba a los abuelos paternos al cuidado del hijo durante su periodo de estancia.

Fundamentos Jurídicos:

La Sala argumenta que se ha producido una alteración sustancial de las circunstancias que fueron consideradas al establecer el régimen de custodia original. A pesar de una sentencia previa que establecía un sistema de convivencia compartida del niño con ambos progenitores, se demostró la desatención en este caso del padre hacia su hijo, siendo los abuelos quienes asumían esta función parental de manera constante.

El fallo destaca:

“(…) una cosa es que en casos puntuales pueda verse obligado a pedir ayuda a los abuelos del menor para su cuidado, pero no que sean éstos los que cuiden y se encarguen directamente de su nieto, puesto que las funciones que le corresponden al padre son de obligado cumplimiento, sin que pueda exonerarse de sus obligaciones por considerar que el menor está bien cuidado por los abuelos (…)»-

Modificación sustancial de las circunstancias:

La sentencia subraya la necesidad de que el padre cumpla con sus obligaciones parentales y no delegue de manera constante en los abuelos. La modificación de medidas se sustenta en la evidencia de que el padre no está asumiendo adecuadamente sus responsabilidades.

Es aquí donde la figura del detective privado vuelve a ser clave a la hora de obtener esas pruebas absolutamente necesarias antes de llegar a los tribunales donde solicitar un cambio del acuerdo de custodia compartida alcanzado con anterioridad, nuestros detectives se encargarán de la realización del informe oportuno con todo lo recopilado durante los días de investigación, mostrando la reiteración de los hechos y por lo tanto, el persistente quebrantamiento de lo establecido en el acuerdo.

Conclusión:

La sentencia que hemos analizado resalta la importancia de que sean los progenitores los que cumplan personalmente sus funciones parentales durante el tiempo asignado en su custodia. Delegar estas responsabilidades de manera habitual en los abuelos o cualquier otro familiar o cuidador, puede determinar la pérdida de la custodia compartida en favor del otro progenitor. En definitiva, el derecho de estar y cuidar a los hijos y velar por ellos, es un derecho personal que no se puede traspasar a alguien más, porque este derecho/obligación tiene que desempeñarlo el progenitor que los tiene a su cargo en los periodos que le corresponden de manera habitual.

El cuidado proporcionado por los abuelos debe ser siempre complementario al de los progenitores porque los menores tienen el derecho a ser cuidados, atendidos y acompañados en primera persona por el padre o la madre, constituyendo el cuidado de los abuelos una ayuda en ese menester.

Esta sentencia sirve como recordatorio de la importancia en la participación activa de los padres en la crianza de sus hijos durante los periodos establecidos en el régimen de visitas. La custodia puede estar en juego si se demuestra una delegación constante de responsabilidades en terceros, incluso si estos son los abuelos. Para obtener la prueba necesaria de la atención que el progenitor presta a sus hijos es para lo que sin duda han de asistir a un detective profesional que elabore el pertinente informe tras la investigación realizada determinando qué hace el progenitor que los tiene a cargo durante el tiempo que le corresponde.

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